martes, 21 de junio de 2011

2º Reconstrucción facial de Pedro III el Grande de Aragón y Blanca de Anjou.

En Cataluña han abierto la tumba del rey Pedro III el Grande (llamado así por su gran altura en aquella época, casi 1,80 m.) y la de su esposa Blanca de Anjou. Se han encontrado con sus restos, esqueleto, y gracias a las técnicas actuales, como en CSI, han intentado reconstruir sus rostros. Y este ha sido el resultado. Además han averiguado del estudio de los huesos otros datos, como que la reina tenía juanetes en los pies y que se maquillaba. El rey se teñía de rubio la barba, ¡ qué coqueto !

Os dejo un par de enlaces, al artículo aparecido en prensa y a la Wikipedia

sábado, 11 de junio de 2011

GRACIAS A TODOS


Se va acabando el curso y quisiera agradecer a todos vuestra colaboración y comentarios.Cuándo este blog comenzó en Noviembre no esperaba llegar hasta aquí y de la manera en que ha sido, gracias a ello, hemos tenido más de 20.000 visitas. Espero que el curso que viene el blog sea más interactivo.
Un saludo y gracias a todos de nuevo.

domingo, 5 de junio de 2011

jueves, 2 de junio de 2011

Escapando de la crítica


Pere Borrell, 1874, Colecc. Banco de España

1º Cántabros y Visigodos

Os dejo dos enlaces a un página que cuenta, de manera resumida como fue la historia de Cantabria durante la romanización y por otro lado desde el s. III hasta el s. VII.






miércoles, 1 de junio de 2011

1º Castros Cántabros y Campamentos romanos

Enlace a una página que nos da datos sobre diferentes castros y campamentos hallados en la antigua Cantabria. En poblados similares a estos, vivían los cántabros de hace más de 2.000 años.


Imágenes de reconstrucciones actuales de los Castros en Argüeso y Cabezón de la Sal






Tienen página incluso en Facebook y un blog, donde podéis ver su horario de visitas, precio y como llegar hasta allí.

Todo esto se debe al trabajo de mucha gente, durante muchos años, cito en especial a Ángel Ocejo.

1º Círculo cantábrico.

El círculo cántabro era una táctica militar empleada en la antigüedad, y en menor medida durante el medievo, por la caballería ligera. Se sabe por Flavio Arriano1 y por la adlocutio de Adriano2 que era la forma más habitual de presentarse en combate por parte de los cántabros, de ahí su nombre, y que tras las Guerras Cántabras los romanos la adoptarían en su ejército.
En ella los jinetes formaban dos escuadrones armados con jabalinas que simulaban una carga en hilera, unos por la derecha y otros por la izquierda. En el momento previo de chocar contra las líneas enemigas giraban hacia cada extremo de sus flancos al tiempo que lanzaban los dardos y se cubrían con sus escudos para posteriormente replegarse, formando cada uno de ellos un semicírculo (ambos grupos acababan formando un círculo completo). Esta acción se repetía sucesivamente.
La táctica fue empleada fundamentalmente contra la infantería y los arqueros. El movimiento constante de los jinetes les daba ventaja frente a la lenta infantería y les convertía en un difícil objetivo. La maniobra fue diseñada para hostigar y desgastar a las fuerzas enemigas compuestas por formaciones cerradas. Fue comúnmente usada contra la infantería pesada, tales como las lentas legiones romanas.